EN / ES
/ DE
Droplet Droplet Droplet Droplet Droplet Droplet
Press release
{exh_download}

En el último trabajo de Francesca Martí, la mágica figura de Droplet se materializa como un elfo sin preocupaciones, un símbolo del espíritu de pasión y libertad. Droplet está personalizado en fotografías y vídeos de Martí por Matthew Mitcham, ganador del Oro Olímpico en salto de plataforma de 10 metros en Beijing 2008 con la más alta puntuación en la historia de las Olimpiadas.La serie Droplet de Francesca Martí, ya ha sido expuesta en Italia y Australia, pero esta es la primera vez que se muestra en España, en Gerhardt Braun Gallery en Palma de Mallorca, junto con la instalación titulada Painting a Dream en el nuevo espacio Gerhardt Braun Projects. Como parte de la Nit de l’Art, (19 de septiembre), esta exposición la presenta el comisario australiano con sede en Roma Jonathan Turner. Al mismo tiempo, la obra de Martí se podrá ver en la exposición Reproductibilidad 1.0, una exposición de fotografías de la colección permanente de Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma (14 de septiembre 2013, hasta 16 de marzo de 2014). En el 2009, el museo Es Baluard acogió una exposición individual de video instalaciones de Francesca Martí.

Droplet aparece en el trabajo de Francesca Martí mediante una amplia variedad de técnicas: fotografía, impresiones digitales, video proyecciones sobre fotografía, collages, pinturas sobre tela, y vídeo instalaciones a gran escala que reproducen la figura de Matthew Mitcham usando sus manos para esparcir chorros de pintura a su alrededor. El vídeo de Mitcham será proyectado en una caja blanca de gran tamaño en el patio del edificio que acogerá Gerhardt Braun Projects, una nuevo espacio cultural en un casal restaurado en Palma de Mallorca. En esta vídeo instalación parece que el cuerpo del atleta emerge de la tierra. Aun cuando la belleza es inherente al trabajo de Martí, existe al mismo tiempo, un elemento provocativo. La figura humana se manifiesta como un elemento alterador del ambiente que le rodea. Sus movimientos rítmicos son una metáfora del modo en el que nosotros intentamos cambiar el mundo a nuestro gusto, o de como nos camuflarnos para conseguir encajar mejor en él. La pintura Droplet y los vídeos de Painting a Dream están acompañados por una banda sonora especialmente compuesta por Norman van Geerke, un músico de Suriname, que vive entre Palma e Irlanda.

En la Gerhardt Braun Gallery, estarán expuestas las impresiones fotográficas con las video proyecciones de Martí donde Droplet aparece en tres escenarios diferentes. Se balancea en una rama en un ejercicio de incierto equilibrio, explora un nuevo ambiente posado en una gran hoja verde, y da un salto mortal sumergiéndose en un jardín de flores de colores. Movido por la curiosidad, la rabia y el deseo, las travesuras de Droplet son reminiscencias de las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas.

Matthew Mitcham describe su experiencia representado a el elfo Droplet, durante la sesión de fotografía en el estudio de Martí en Mallorca. “Una mañana, de vuelta de nuestro desayuno diario a base de café y croissants de chocolate en Sóller, Francesca me leyó la historia que acababa de escribir. La historia contaba las desventuras de una gota de agua. Me explicó que la gota de agua era un elfo de incógnito, y el desproporcionado número de eventos que le habían sucedido en su vida considerando la corta duración de la misma. Francesca me preguntó si me gustaría representar a Droplet, y me describió en detalle su idea. Me contó que se había inspirado en la fluidez de las formas que al saltar desde el trampolín mi cuerpo dibuja en el aire mientras me tiro desde el cielo hasta el agua. Su entusiasmo era contagioso.”

“Al principio de la sesión fotográfica me sentía raro e incómodo frente a la cámara y la media docena de operadores. A pesar de llevar un traje un poco más grande de lo que estoy acostumbrado, me sentía desnudo. Siendo un perfeccionista que normalmente actúa para jueces, quería ser el perfecto Droplet para Francesca, y no soy para nada un buen bailarín. Pero sin darme cuenta, Francesca me había hipnotizado y me introdujo pausadamente en un ambiente creíble. La sensación de estar expuesto, se convirtió en sentimiento de soledad. Yo estaba completamente inmerso en mi imaginación: desde haber nacido en el suelo de la selva, extraño a mi mismo y a mi entorno, y rodando a mi alrededor descoordinado como un bebé de jirafa, hasta deambular precariamente sobre una estrecha rama, empezando la aventura de descubrir las maravillas del nuevo mundo.”

La exposición de Francesca Martí en la Gerhardt Braun Gallery es una fábula contemporánea, en la que el ojo del espectador es engañado y fascinado al mismo tiempo. Las fotografías manipuladas con el ordenador, enseñan a Matthew Mitcham en miniatura, un atleta colocado en un decorado natural de flores gigantes, ramitas y hojas. Junto con estas fotografías, otras imágenes muestran la misma escena, pero esta vez la sin la figura humana. La figura de Droplet, perfectamente sincronizada, aparece y desaparece video proyectada, deambulando sobre el papel como una proyección luminosa. Emerge de la oscura selva como una criatura mística vigilando su territorio. Dos proyecciones de esta figura, esta vez más grandes, están enmarcadas en estructuras a modo de grandes portales a través de los que adentrarnos en otros mundos. De esta manera, Martí abre su imaginación y nos enseña su visión del paraíso.

Jonathan Turner