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Rafael Macarrón crea personajes únicos que reclaman todo el protagonismo de cada obra y que encarnan a un tiempo lo universal y lo irrepetible. Podemos observar los estudios del cuerpo de los protagonistas, hombres y animales de piernas demasiado delgadas como para soportar el peso de sus cabezas. Las figuras siempre se asientan sobre un fondo neutro, azul, rosa, verde agua, y en cada escena, la línea que corta el plano vertical del fondo con el plano horizontal, es la única línea que reconocemos como característica de nuestro mundo.

El juego del dibujo distorsionado, da lugar a una serie de figuras cuyo carácter viene dado por su deformidad y desproporción. El trazo fino y el casi imperceptible collage de estos dibujos animados, se sitúa sobre paredes que en ocasiones parecen biombos. Las nubes reflejadas en el fondo descubren los espacios como escenarios de una obra de teatro personal. Falsas estrellas se ubican sobre el fondo monocromo bajo la forma de puntos de luz ácidos.

El itinerario experimental de Rafa Macarrón se define en distintos soportes. La pintura le llevó a los cuadros abocinados, tres dimensiones que juegan a convertirse en dos, en cartón y papel, dibujados con técnica mixta. El juego de perspectivas que allí inició le llevó a crear las cajas. El paso siguiente ha sido la escultura.

Así completa Macarrón la expansión de un mundo interior que invade cada vez más lo cotidiano hasta colarse entre nosotros, permitiéndonos mayor interacción, invitándonos a ingresar en su propuesta de una inocencia madura. Fantasía no es mera evasión: vamos allí para aprender a mirar este mundo con ojos renovados. De allí volvemos capaces de reconocer lo amable escondido en la deformidad, lo trascendente coloreando lo cotidiano, la alegría como banda sonora de una vida sencilla.

En sus cuadros, Macarrón crea escenas oníricas y un mundo de personajes insólitos que a pesar de su dramatismo y deformidad desprenden ternura y amabilidad. Con un estilo y lenguaje definido, su pintura es fluida, fresca y armoniosa en su conjunto. Influido por el cómic, la pintura española de los 50 y los 60, la obra de Dubuffet, Fraile, Matta o Quirós, Macarrón se convierte en un referente de la pintura de nuestro tiempo.